AUTO CONOCIMIENTOARMONIZACIÓN Y ORIENTACIÓN PERSONAL - DINÁMICA DE LAS RELACIONES
REEDUCACIÓN EMOCIONALCREATIVIDADMEDITACIÓNPRODUCCIÓN SIN ESTRÉS

Cuando nos sentimos frustrados, insatisfechos, estresados, tensos, enredados en conflictos internos para los que no encontramos solución… manifestamos ese malestar en el hogar, en el trabajo, en soledad o en compañía.
Lo exteriorizamos con mal humor, pesimismo, ansiedad, angustia, fatiga física y mental, confusión de objetivos, dificultad en las relaciones, escasas motivación y concentración, adicciones, ineficacia profesional, débil ejercicio de la responsabilidad, baja capacidad de decisión, dificultad para la acción…

Las personas que vienen al taller la atención buscan atravesar, dejar atrás “algo” que -desde fuera o desde dentro- les hace sentirse oprimidos, bloqueados, sufrientes. En el taller encuentran un nuevo espacio de observación íntima. 

Uso la palabra “espacio”, en este caso, para referirme a la dilatación que se genera en nuestro interior al suspender las críticas, las inquisiciones, los juicios de valor contra nosotros mismos y contra los demás.

Espacio para respirar, hablar, actuar con franqueza desde la responsabilidad plena.
Espacio en el que las manipulaciones y dependencias se asfixian rápidamente.
Espacio donde el punto de vista desde el que observamos las propias vivencias puede moverse en libertad y, así, obtener percepciones nuevas.

Cuando nos sentimos  bien, relajados, en paz, dinámicos, plenos, responsables de nuestro propio presente… manifestamos ese bienestar en casa, en el trabajo, en soledad o en compañía.
Lo exteriorizamos con buen humor, estado físico saludable, actitud positiva y emprendedora, relaciones fluidas, creatividad, superación rápida de los conflictos, motivación, claridad de objetivos, solidaridad en el esfuerzo…

El taller la atención brinda la ocasión de descubrir que tal bienestar es posible. Y -a través de la experiencia-, permite comprobar que todos poseemos en nosotros mismos la capacidad de forjar, desarrollar y compartir ese bienestar.

Jorge Zentner