ser en libertad

 

Partamos, una vez más, de algo muy obvio: nada es permanente, todo existe en la transformación. A nosotros mismos, sin embargo, solemos considerarnos una excepción de esa ley. Nos vemos como una “foto fija”: algo o alguien ya establecido definitivamente. Y la prueba es que muchas veces, para justificar ciertos actos, decimos: “Yo soy así”, convencidísimos de afirmar una verdad como la copa de un pino.  
Estamos, evidentemente, ante un error de percepción. ¿Cuánto sufrimos por ese error? ¿Cuánto sufrimiento nos causa el hábito de “tomar lo que percibimos por lo que es”? 
Existimos en la transformación. Somos “la misma persona”, -desde que nacemos hasta que morimos-, gracias precisamente a que nos transformamos.
Pero… ¿cuánta energía malgastamos en “ser como el que percibimos”, en obstaculizar nuestra natural transformación sólo para parecernos a la “foto fija”?
Un trabajo de auto conocimiento serio y profundo es algo así como una “gafa correctora”: permite evitar esa errónea percepción de nosotros mismos. Es la practica de un tipo de observación que nos lleva a afirmar: “Yo no soy de ninguna manera”. En otras palabras: nos devuelve la libertad de ser.

Tags:  

Deja un comentario