taller destinado a maestros y profesores

No es un espacio de debate, de crítica mutua, de intercambio de opiniones o roles. Una de las reglas fundamentales de este taller  es que nunca hablamos del otro.

Se trata de un ejercicio de observación, practicado de una manera poco habitual en nuestra vida cotidiana: sin valoración, sin enjuiciamiento de lo observado, sin crítica hacia la persona o su conducta, sin crítica hacia lo que se dice, escribe, expresa.

De esta manera, intentamos tomar contacto con la realidad tal cual es, y así evitar tomar contacto con las cosas como “yo pienso que deben ser”, “me gustaría que fueran”, “me molesta que sean”, “me/nos convendría que fueran”, “me/nos propongo que sean”. Nadie ignora los nefastos resultados de cualquier acción -especialmente en el campo de la educación- derivada de confundir la realidad con los propios deseos, planes u opiniones.

Esta práctica de observación sin juicio es, además de un aprendizaje constante, un fértil cultivo de la confianza en sí mismo y en el grupo. Está destinada a sanear nuestra relación con la realidad de la que formamos parte en cuanto individuo y en cuanto miembro de una sociedad en constante cambio.

  • educación emocional
  • eficacia en la percepción
  • dinamismo en la comprensión
  • fluidez en las relaciones personales y profesionales
  • sentimiento de creatividad en todas las acciones
  • sentimiento de existencia no rutinaria
  • confianza en sí mismo y en el grupo de pertenencia
  • trabajo sin estrés
  • auto evaluación responsable
  • capacidad de escucha
  • mejor comunicación del propio sentir
  • reconocimiento del propio potencial creativo
  • confianza en la propia capacidad de transmitir conocimiento
  • organización y expresión del saber
  • atención, concentración y asimilación
  • fluidez y bloqueo
  • el trabajo a partir de conceptos aprendidos
  • el trabajo a partir de emociones
  • comunicación consigo mismo y con los demás


Delta del Ebro, verano de 2004